Fiscales descartan acusar a agente de ICE que disparó en Minneapolis
Los fiscales de Minneapolis evaluaron y descartaron presentar cargos de derechos civiles contra el agente de ICE Christian Castro por dispararle a Julio Sosa-Celis en enero. Los cargos estatales por agresión en Minnesota siguen vigentes, pero Castro se encuentra en Texas y no puede ser extraditado.
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Hechos clave
Fiscales federales en Minneapolis evaluaron presentar cargos por violaciones a los derechos civiles contra el agente de Immigration and Customs Enforcement Christian Castro y decidieron no hacerlo, informó MPR News el 30 de agosto. El caso se relaciona con el tiroteo ocurrido en enero contra Julio Cesar Sosa-Celis, un venezolano de 24 años que resultó herido en la pierna.
Castro todavía enfrenta cargos estatales en Minnesota, donde se le acusa de cuatro cargos de agresión en segundo grado y un cargo por presentar una denuncia falsa. Según la acusación del estado, Castro disparó a través de la puerta principal cerrada de una vivienda en Minneapolis. Luego declaró que Sosa-Celis y otro hombre venezolano lo habían atacado con una escoba y una pala para nieve, una versión que derivó en cargos de agresión contra ambos hombres. Dichos cargos fueron desestimados después de que un video de vigilancia contradijera lo declarado por Castro.
El proceso estatal está estancado por cuestiones geográficas. Castro fue liberado de una cárcel del condado en Brownsville, Texas, a finales de agosto, luego de que un juez federal rechazara la solicitud de Minnesota para obligar a su extradición.
Contexto
Este es el siguiente paso en una historia a la que los lectores han dado seguimiento, y es el paso que determina el grado real de rendición de cuentas. Existían dos vías posibles: un proceso penal federal por derechos civiles, bajo el control del Departamento de Justicia, y un proceso estatal, bajo el control de Minnesota. La vía federal ha quedado cerrada. La vía estatal permanece abierta en los papeles, pero no puede avanzar mientras Texas se niegue a entregar a Castro y ningún tribunal obligue a hacerlo.
Lo inusual del caso radica en que la versión del agente fue desmentida por un video, y dos inmigrantes fueron acusados formalmente basándose en ese relato antes de que surgiera la grabación. Dicha secuencia de hechos es la razón por la que el caso captó la atención nacional: demostró la rapidez con la que la versión de un agente puede transformarse en cargos penales contra las personas con las que tuvo contacto.
Qué significa esto
Para las comunidades de inmigrantes, el mensaje es directo y difícil. Cuando se cuestiona el uso de la fuerza por parte de un agente federal, el propio gobierno federal se investiga a sí mismo, y en este caso decidió no proceder. Los fiscales estatales que llegan a una conclusión distinta pueden encontrarse con la imposibilidad de llevar al acusado a su tribunal.
También es relevante para cualquier persona acusada tras un encuentro con agentes de inmigración. Los cargos contra Sosa-Celis y el otro hombre se desestimaron únicamente porque existía una grabación. Sin ella, la versión del agente se habría mantenido.
Pasos a seguir
Si presencia o experimenta el uso de la fuerza por parte de agentes de inmigración, la evidencia preservada durante las primeras horas es lo que cambia los resultados posteriores. Grabe si puede hacerlo de forma segura y a distancia. Anote la fecha, la hora, el lugar y cualquier nombre, número de placa o descripción de vehículos. Obtenga los datos de contacto de cualquier otra persona que haya presenciado los hechos.
Si usted o un familiar son acusados de agredir o interferir con un agente federal, pida a su abogado defensor de inmediato que solicite cualquier grabación de cámaras corporales, cámaras de patrullas, timbres con cámara o sistemas de vigilancia de comercios cercanos, y que lo haga pronto: gran parte de esos videos se sobrescribe en cuestión de días o semanas.
Diario Migrante resume y analiza la cobertura de MPR News; los datos y las citas son de la nota original.