ICE detiene y deporta a una niña de 6 años y a su madre
Ydienays Dominguez y su hija Zoeh, de 6 años, fueron detenidas en una cita de control en Charlotte y deportadas a Venezuela. Una persona que se hacía pasar por su representante legal nunca presentó la apelación.
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Datos clave
El 17 de septiembre, la emisora pública WFAE reportó el caso de una familia venezolana en Charlotte, Carolina del Norte.
Zoeh tiene 6 años y cursaba primer grado en la escuela Sugar Creek Charter. Su madre se llama Ydienays Dominguez. El padre, Anderson, se quedó en Charlotte.
Madre e hija fueron detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante una cita de control en la oficina de Charlotte, y fueron deportadas a Venezuela.
La familia había asistido a una audiencia virtual el 9 de julio. Según la organización Siembra NC, el juez no se presentó a esa audiencia. Al día siguiente les llegó una orden de deportación.
La persona que se presentaba como su representante legal debía apelar esa orden. Nunca presentó el escrito.
La familia siguió asistiendo a todas sus citas de control, como le correspondía.
El padre dijo: "No he sabido de ellas. No me han hablado. No he escuchado sus voces. Eso ha sido duro."
La representante estatal Julia Greenfield dijo: "Solo estamos pidiendo debido proceso, y esta familia no lo recibió."
ICE no respondió a la consulta de WFAE.
Contexto
Hay dos cosas distintas en este caso y conviene separarlas.
La primera es la cita de control. Es la cita periódica a la que debe ir una persona con un caso abierto. Durante años fue un trámite. Hoy, reportes de varias ciudades documentan que se ha vuelto uno de los lugares más comunes de arresto, precisamente porque el gobierno ya sabe dónde y a qué hora va a estar la persona.
La segunda es el fraude legal. En muchos países de América Latina, un notario es un abogado con estudios de derecho. En Estados Unidos, un notary public no es abogado y no puede representarlo ante inmigración. Miles de familias han perdido su caso por confiar en alguien que cobró, prometió y nunca presentó nada.
En este caso las dos cosas se juntaron. Una orden de deportación que nació de una audiencia a la que el juez no llegó, una apelación que nunca se presentó, y una cita de control que terminó en un avión.
Qué significa esto
Asistir a sus citas no lo protege de un arresto, pero faltar casi siempre empeora su situación. Esa es la tensión real que enfrentan miles de familias hoy.
Y muestra algo más duro: una orden de deportación mal peleada puede ejecutarse en cuestión de días, sin margen para corregir el error de otra persona.
Qué hacer ahora
Verifique quién lo representa. Solo pueden hacerlo abogados con licencia o representantes acreditados ante el Departamento de Justicia (DOJ). Pida el nombre completo y el número de licencia, y confírmelo con el colegio de abogados de su estado.
Exija copia sellada de todo lo que se presente en su caso. Si su representante no puede mostrarle el comprobante de que presentó algo, es porque no lo presentó.
Consulte el estado de su caso en el sistema automatizado de la Oficina Ejecutiva de Revisión de Casos de Inmigración (EOIR). No dependa de lo que le diga la persona que le cobra.
Antes de una cita de control, hable con su abogado, vaya acompañado y deje por escrito quién recoge a sus hijos si usted no regresa.
Memorice un número de teléfono. Si lo detienen, le quitan el celular, y los números guardados no sirven de nada.
Diario Migrante resume y analiza la cobertura de WFAE; los datos y las citas son de la nota original.