Un estudio documenta el efecto del miedo a ICE en los niños
El Urban Institute entrevistó a 34 padres de familias de estatus mixto en Chicago y Charlotte. Casi la mitad dijo que sus hijos faltaron a la escuela por temor a los operativos. Más de la mitad ve afectado su rendimiento escolar.
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El Urban Institute, un centro de investigación de Washington D.C., publicó el 14 de octubre de 2026 un informe sobre cómo los operativos migratorios afectan la educación de los niños.
Los autores son Hamutal Bernstein, Diana Guelespe, Laura Betancur y Julio Salas.
El método fue este. Se hicieron 34 entrevistas con padres y madres de familias latinas de estatus mixto, en Chicago y en Charlotte, a mediados de 2026. Una familia de estatus mixto es la que tiene a la vez integrantes ciudadanos e integrantes sin estatus migratorio.
Las entrevistas se hicieron meses después de que bajaron los operativos más visibles, pero mientras la amenaza seguía.
Los padres entrevistados representan a 92 niños. De ellos, 82 son ciudadanos de Estados Unidos.
El estudio encontró lo siguiente.
Casi la mitad de los padres dijo que sus hijos se quedaron en casa sin ir a la escuela por lo menos unos días, por temor a los operativos.
Casi la mitad dijo que sus hijos tenían miedo de ir a la escuela, aunque son ciudadanos.
Más de la mitad temía llevar o acompañar a sus hijos a la escuela por el riesgo de encontrarse en el camino con agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Casi la mitad cambió la rutina de transporte.
Casi todos los padres redujeron su propio tiempo en espacios públicos. Muchos dejaron de llevar a sus hijos a los parques y de inscribirlos en actividades o deportes después de clases.
Más de la mitad dijo que la tensión del ambiente está afectando el rendimiento escolar de sus hijos.
Contexto
Los padres de Chicago dijeron con más frecuencia que los de Charlotte que las escuelas de sus hijos ofrecían apoyo, como información, ayuda con el transporte y consejería.
Esa diferencia importa. Muestra que la respuesta de una escuela no depende solo del miedo que haya en la calle, sino de lo que el distrito decida hacer.
En un informe hermano del mismo equipo, publicado el mismo día, se describe lo que sí funcionó en las dos ciudades. Hubo escuelas que dieron flexibilidad con las ausencias y clases a distancia. Hubo proveedores de salud que ofrecieron transporte gratis a las citas. Hubo organizaciones comunitarias que dieron talleres de derechos y de preparación familiar.
Qué significa esto
La mayoría de los niños de este estudio son ciudadanos de Estados Unidos. No pueden ser deportados. Aun así están perdiendo clases.
Eso indica dónde cae el costo. No cae solo sobre la persona que un agente busca. Cae sobre un niño de nueve años que falta a la escuela, que deja el equipo de futbol y que baja de calificaciones.
Faltar unos días no parece grave. Repetido durante meses, deja huecos en lectura y matemáticas que después cuestan años de recuperar.
El estudio deja clara una cosa más. Las escuelas tienen margen para actuar, y no todas lo usan igual.
Qué hacer ahora
Mande a sus hijos a la escuela si puede. Las ausencias se acumulan y afectan el aprendizaje.
Pregunte en la escuela de sus hijos qué política tiene sobre agentes federales en el plantel y quién puede recoger a un niño. Pida la respuesta por escrito.
Deje por escrito en la escuela los nombres de dos o tres adultos autorizados a recoger a sus hijos, y manténgalos actualizados.
Si su hijo está faltando por miedo, hable con el consejero escolar y pregunte por clases a distancia o apoyo emocional.
Pida una cita de consejería si nota cambios de sueño, de apetito o de ánimo en sus hijos.
Busque la organización comunitaria más cercana y pregunte por un taller de derechos y de preparación familiar.
Diario Migrante resume y analiza la cobertura de Urban Institute; los datos y las citas son de la nota original.