ACLU denuncia uso recurrente de la fuerza por agentes de ICE
Un nuevo análisis de ACLU sobre más de 1,200 operativos migratorios reveló que casi un tercio involucró fuerza física, armas o amenazas, a menudo contra transeúntes, niños y ciudadanos estadounidenses en lugares cotidianos como paradas de autobús y supermercados.
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La ACLU publicó un informe el 16 de julio de 2026 en el que analiza más de 1,200 operativos de control migratorio de ICE y con asistencia de ICE en ocho estados, de enero a diciembre de 2025, y concluyó que el uso o la amenaza de la fuerza estuvo presente en casi un tercio de ellos.
Datos clave
Los investigadores elaboraron la base de datos a partir de coberturas periodísticas, comunicados de prensa oficiales e informes de organizaciones comunitarias que monitorean las actividades de control migratorio. Contabilizaron más de 400 casos documentados de fuerza física, como empujones, derribos o inmovilizaciones contra el suelo, y cerca de 400 casos con armas como irritantes químicos, balas de goma o pistolas taser. Decenas de casos involucraron tácticas más peligrosas, como presión con la rodilla sobre el cuello y llaves de estrangulamiento. Muchos de los encuentros ocurrieron en lugares públicos y cotidianos (paradas de autobús, estacionamientos de tiendas de comestibles y orillas de carreteras) en lugar de centros de trabajo o arrestos planificados, e involucraron a menores de edad, transeúntes, periodistas y manifestantes, además de las personas que ICE buscaba. Un director de políticas de la ACLU afirmó que este patrón demuestra que el uso o la amenaza de la fuerza se ha convertido en la herramienta habitual del control migratorio y no en una excepción. ICE y DHS no respondieron a las preguntas de la ACLU sobre las conclusiones del informe.
Contexto
El informe se publica días después de dos tiroteos mortales por parte de agentes de ICE durante detenciones vehiculares en Maine y Texas, y luego de que ICE aumentara este año el uso de detenciones de automóviles y de tránsito como táctica de control migratorio. Expertos en capacitación policial han señalado este cambio como un factor de riesgo específico, ya que las detenciones viales escalan rápidamente y los oficiales podrían no contar con el entrenamiento especializado que reciben las unidades de tránsito dedicadas. ICE suspendió de forma breve las detenciones vehiculares tras los tiroteos antes de reanudarlas al cabo de un día.
Qué significa esto
Para las comunidades inmigrantes, el informe se enfoca menos en un incidente aislado y más en un patrón documentado: un encuentro con ICE en cualquier lugar público, no solo en un centro de trabajo o en una cita de control programada, conlleva una posibilidad real de que se recurra a la fuerza, incluso contra personas que no son el objetivo de la operación. Esto incluye a familiares con ciudadanía de U.S., compañeros de trabajo y vecinos que se encuentren cerca.
Qué hacer a continuación
Organizaciones de derechos civiles y de inmigración recomiendan recordar que las personas tienen derecho a permanecer en silencio y a grabar las interacciones con las fuerzas del orden en espacios públicos desde una distancia segura, siempre que la ley estatal lo permita. Cualquier persona que presencie o sufra el uso de la fuerza durante una detención migratoria debe documentar lo ocurrido lo antes posible (hora, lugar, agencia y número de placa o de vehículo) y reportarlo a una organización local de derechos de los inmigrantes o a un abogado, ya que estos reportes de incidentes alimentan de manera directa los datos de supervisión en los que se basó este informe.
Diario Migrante resume y analiza la cobertura de NPR; los datos y las citas son de la nota original.