Muere un segundo hombre en el centro de detención Delaney Hall de Nueva Jersey en menos de una semana
Edwin Lopez-Cornejo, de 41 años, murió el 1 de agosto en Delaney Hall en Newark tras denunciarse que se le denegó atención médica por entumecimiento en el rostro y la mano, sumando al menos 22 muertes bajo custodia de ICE en lo que va del año.
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Datos clave
Edwin Lopez-Cornejo, un salvadoreño de 41 años y padre de una niña de 12 años, falleció el 1 de agosto tras permanecer recluido en Delaney Hall, un centro privado de detención de inmigrantes en Newark, New Jersey, operado por GEO Group. Su madre relató que el día anterior él le dijo que se le habían adormecido parte del rostro y la mano derecha, que tuvo una consulta médica y que el personal planeaba realizarle más exámenes; falleció antes de que dichas pruebas pudieran esclarecer su estado de salud. ICE declaró que "experimentó una emergencia médica" y que el personal llamó al 911. Su muerte se suma a la divulgación hecha por el representante Rob Menendez sobre el fallecimiento de otro detenido a finales de julio tras sufrir una convulsión poco después de llegar al establecimiento, y ocurre ocho meses después de la muerte en diciembre de 2025 de Jean Wilson Brutus, quien falleció al día siguiente de ingresar a Delaney Hall. Lopez-Cornejo es al menos la persona número 22 en morir bajo custodia de ICE en 2026, cuando aún restan cinco meses del año, un recuento que no incluye diez tiroteos mortales de ICE desde el inicio del gobierno de Trump.
Contexto
Los fallecimientos ocurren mientras las detenciones de ICE se han incrementado drásticamente: la agencia retiene actualmente a casi el triple de personas que durante el gobierno de Biden, en más de 450 instalaciones en todo el país, tras arrestar a 51,000 personas solo en julio, la cifra mensual más alta en la historia del DHS. La representante Analilia Mejia, cuyo distrito incluye a Newark, afirmó que los detenidos con enfermedades crónicas no están recibiendo la atención necesaria y advirtió que el sistema corre el riesgo de "condenar a muerte a las personas". Diversos defensores han señalado reiteradamente a Delaney Hall, debido a su breve historial de múltiples muertes desde que reabrió como centro de ICE.
Qué significa esto
Para las personas actualmente recluidas en Delaney Hall o en centros similares, las constantes muertes vinculadas a una atención médica tardía o inadecuada son una advertencia de que reportar síntomas podría no traducirse en un tratamiento oportuno, por lo que la presión legal y la defensa externa resultan esenciales cuando un detenido describe un empeoramiento de su salud. Para las familias de los detenidos, implica presionar por escrito y de manera directa al personal de las instalaciones y a ICE cuando un ser querido manifieste un problema médico, ya que las garantías verbales de que los exámenes están "planificados" no equivalen a su realización. Para los legisladores y organismos de supervisión, este patrón genera interrogantes sobre si el personal y los protocolos médicos de GEO Group en Delaney Hall cumplen con las propias normas de detención de ICE.
Qué hacer a continuación
Los familiares de una persona detenida que presente síntomas graves deben preguntar directamente a la administración del centro, por escrito de ser posible, qué tratamiento se le ha brindado y cuándo, además de comunicarse con la oficina de su representante en el Congreso, la cual puede solicitar revisiones sobre el estado de salud de los residentes de su distrito bajo custodia federal. Los abogados que representan a detenidos con enfermedades crónicas deben documentar todos los síntomas notificados y las solicitudes de atención médica, ya que ese registro puede ser determinante tanto para el tratamiento del detenido como para cualquier demanda legal posterior por negligencia.
Diario Migrante resume y analiza la cobertura de Salon; los datos y las citas son de la nota original.