La regla de carga pública empuja a millones a dejar Medicaid
La nueva regla de carga pública entró en vigor el 18 de septiembre. Un estudio calcula que entre 1.4 millones y 4.1 millones de personas podrían darse de baja de Medicaid y CHIP por miedo, incluidos hasta 1.7 millones de niños que son ciudadanos estadounidenses.
Leer la nota original en Stateline (via Times of San Diego) ↗
Datos clave
El 18 de septiembre entró en vigor la nueva regla de carga pública del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Desde esa fecha, los oficiales pueden tomar en cuenta el uso de más programas de ayuda pública al decidir si aprueban una green card, es decir, la residencia permanente.
La regla alcanza programas que antes no contaban: Medicaid, el seguro médico infantil (CHIP), los cupones de alimentos (SNAP) y la ayuda de vivienda.
El grupo de investigación KFF calcula que entre 1.4 millones y 4.1 millones de personas inscritas en Medicaid y CHIP que viven con alguien sin ciudadanía podrían darse de baja. Entre ellas habría entre 560,000 y 1.7 millones de niños que son ciudadanos estadounidenses.
El propio DHS proyecta que el gasto federal y estatal bajará cerca de 9,000 millones de dólares al año porque las familias dejarán de pedir estas ayudas.
La regla no alcanza a todos. Quedan fuera las personas con asilo, las refugiadas, las víctimas de trata y otras categorías protegidas.
Abogados y trabajadores sociales en comunidades de estatus mixto reportan familias que se dieron de baja semanas antes de que la regla empezara a aplicarse.
Contexto
Una familia de estatus mixto es aquella donde conviven personas con distinto estatus migratorio: un padre sin papeles, una madre residente, hijos ciudadanos.
Esto ya pasó antes. Con la regla de carga pública de 2019 se calcula que 2.1 millones de trabajadores esenciales y sus familiares se quedaron sin Medicaid, y cerca de 1.3 millones no recibieron cupones de alimentos. La mayoría no estaba obligada a renunciar a nada. Renunciaron por miedo.
Ese efecto duró años, incluso después de que la regla fue anulada. El miedo se queda más tiempo que la norma.
La doctora Sural Shah, de la Academia Estadounidense de Pediatría, lo resumió con una idea sencilla: cuando un niño tiene hambre, eso afecta todo su desarrollo.
Qué significa esto
Hay una diferencia grande entre lo que la regla castiga y lo que la gente teme que castigue.
La regla mira los beneficios que recibe la persona que solicita, no los que reciben otros miembros del hogar por su propio derecho. Un niño ciudadano estadounidense tiene derecho a Medicaid y a los cupones de alimentos por sí mismo.
Tampoco se aplica hacia atrás. Solo cuenta para las solicitudes de ajuste de estatus enviadas por correo o presentadas en línea a partir del 18 de septiembre.
Y usar un beneficio no significa que le nieguen el caso. El oficial tiene que pesar toda la situación: edad, salud, ingresos, estudios y quién la patrocina.
Qué hacer ahora
No se dé de baja de ningún programa sin hablar antes con un abogado de inmigración o con una organización sin fines de lucro acreditada. Darse de baja por miedo puede costarle la salud de su familia sin darle ninguna ventaja en su caso.
Si sus hijos son ciudadanos estadounidenses, revise con esa misma asesoría qué beneficios les corresponden a ellos por su propio derecho.
Si usted ya presentó su caso antes del 18 de septiembre, la nueva regla no lo alcanza.
Si va a presentar un caso ahora, reúna prueba de sus ingresos, de su seguro médico, de su historial de trabajo y de sus estudios. Todo eso cuenta a su favor.
Guarde copia de todo lo que envíe y de la fecha en que lo envió.
Diario Migrante resume y analiza la cobertura de Stateline (via Times of San Diego); los datos y las citas son de la nota original.