Denver y grupos latinos demandan para alejar a ICE de las urnas
Denver, LULAC, UnidosUS y Common Cause demandaron el 10 de septiembre para impedir que agentes armados de ICE actúen en los lugares de votación en noviembre. Invocan una ley vigente desde la Guerra Civil.
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Datos clave
La ciudad de Denver y varias organizaciones cívicas presentaron el jueves 10 de septiembre de 2026 una demanda para impedir que agentes armados de inmigración realicen operativos en los lugares de votación durante las elecciones de noviembre.
El caso se presentó en la corte federal del Distrito de Columbia. Entre los demandantes están la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), Common Cause, UnidosUS y la ciudad y condado de Denver.
Los demandados son el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), su secretario Markwayne Mullin, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el director interino de esa agencia, David Venturella.
Según la demanda, Mullin confirmó el 1 de septiembre de 2026 una política que autoriza a agentes armados de ICE a realizar operativos en sitios de votación, incluso para entregar órdenes y detener a personas que sospechen que están en el país sin permiso.
La demanda sostiene que esa política viola una ley vigente desde la época de la Guerra Civil que prohíbe la presencia de autoridades federales armadas en los lugares de votación.
El escrito cita tres episodios: agentes que rodearon el estacionamiento de un sitio de votación en San Antonio el 20 de mayo, agentes armados en un lugar de votación activo en el condado de Ventura, California, el 2 de junio, y agentes que entraron a un sitio de votación en Syracuse, Nueva York, el 23 de junio para encarar a un voluntario electoral.
El DHS respondió que no planea operativos dirigidos a los lugares de votación, pero que se reserva el derecho de hacer arrestos si determina que existe una amenaza activa a la seguridad pública.
Contexto
La ley que invocan los demandantes es antigua y poco conocida. Nació después de la Guerra Civil, cuando grupos armados se apostaban afuera de las urnas para asustar a los votantes negros. Desde entonces prohíbe que fuerzas federales armadas se estacionen donde la gente vota.
El argumento de fondo no es sobre quién puede votar. Votar en elecciones federales es un derecho exclusivo de los ciudadanos estadounidenses, y eso no está en discusión. El argumento es sobre el miedo.
En una familia de estatus mixto es común que la madre sea ciudadana, el padre sea residente permanente y un tío no tenga papeles. Si hay agentes armados afuera del centro de votación, la ciudadana de esa casa puede decidir quedarse en casa para no exponer a su familia. Ese es el efecto que la demanda llama intimidación.
Qué significa esto
Todavía no hay una decisión. Un juez federal tendrá que resolver si suspende la política antes de noviembre.
Mientras tanto, la política del DHS sigue vigente en el papel, aunque la agencia diga que no piensa usarla en las urnas.
Qué hacer ahora
Si usted es ciudadano estadounidense, su derecho al voto no cambió. Nadie puede impedirle votar ni interrogarlo sobre su ciudadanía mientras espera en la fila.
Si no es ciudadano, no se registre para votar ni vote en elecciones federales. Hacerlo puede costarle la residencia y cerrarle para siempre el camino a la ciudadanía, aunque alguien le asegure que no pasa nada.
Si ve agentes armados en un lugar de votación, avise de inmediato al personal electoral del sitio y a la oficina del secretario del condado. Anote la hora y lo que vio.
Y si tiene dudas sobre su elegibilidad para votar, pregúntele a un abogado de inmigración antes de llenar cualquier formulario de registro electoral, no después.
Diario Migrante resume y analiza la cobertura de The Colorado Sun; los datos y las citas son de la nota original.