Los pueblos del oeste de Kansas no logran recuperarse de los operativos
Una semana después de los operativos migratorios en el oeste de Kansas, hay familias que no salen de su casa y la industria de la carne reporta pérdidas millonarias. Voluntarios e iglesias reparten cajas de comida.
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Una semana después de los operativos migratorios en el oeste de Kansas, la región no vuelve a la normalidad.
Los operativos tocaron plantas empacadoras de carne, corrales de engorda y establos de leche en varios pueblos, entre ellos Liberal, Dodge City, Garden City y Ness City.
Este periódico informó el 1 de octubre que las autoridades federales confirmaron 104 arrestos en esa zona.
Hay familias separadas. Entre los detenidos hay madres y padres de niños nacidos en Estados Unidos.
Algunas personas con estatus legal también fueron detenidas e interrogadas, según residentes citados por la radio pública de Kansas City.
Voluntarios e iglesias repartieron 150 cajas de comida de emergencia, porque hay gente que no quiere salir de su casa ni para ir al supermercado.
Lizette Avalos-Morales, residente de la zona, describió el ambiente como traumatizante. Contó el caso de una mujer detenida que no tiene a nadie que cuide a sus hijos nacidos en Estados Unidos, así que esos niños tendrían que salir del país con ella.
Contexto
El golpe económico se puede medir.
Miles de cabezas de ganado se retrasaron para llegar a las plantas de procesamiento. Las empresas del sector reportan millones de dólares en ingresos perdidos y en costos adicionales.
En los corrales de engorda y en los establos de leche, cerca de la mitad de los trabajadores son inmigrantes.
Tres agrupaciones ganaderas (Kansas Livestock Association, Oklahoma Cattlemen's Association y Texas Cattle Feeders Association) hicieron declaraciones conjuntas sobre la interrupción del trabajo.
Hay una consecuencia que alcanza a todos los consumidores. Si la oferta de carne se aprieta, el precio en el supermercado sube.
Este periódico ha seguido este hilo desde el 26 de septiembre, cuando informó sobre las detenciones de trabajadores en plantas de carne de Kansas.
Qué significa esto
Lo que pasa en el oeste de Kansas muestra algo que se repite en muchos pueblos pequeños.
Cuando una industria depende de trabajadores inmigrantes y llega un operativo grande, el daño no se queda en las personas detenidas. Se extiende a sus hijos, a las escuelas, a las tiendas, a las iglesias y a las empresas que no encuentran quién haga el trabajo.
El miedo dura más que el operativo. Semanas después hay gente que no va a trabajar, no lleva a los niños a la escuela y no acude al médico.
También hay un dato que vale repetir. Tener papeles no garantiza que a usted no lo paren ni lo interroguen. Por eso conviene cargar prueba de su estatus.
Qué hacer ahora
Si tiene permiso de trabajo, residencia permanente (green card) o cualquier documento que acredite su estatus, llévelo consigo.
Haga hoy un plan familiar. Escriba quién recoge a sus hijos, quién tiene las llaves, dónde están los documentos y a qué abogado llamar. Deje copia con una persona de confianza.
Memorice el número de un abogado o de una organización local. En una detención no siempre hay tiempo de buscar el teléfono.
Si un agente llega a su casa, usted no tiene que abrir la puerta sin una orden judicial firmada por un juez. Una orden administrativa del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no es lo mismo y no basta para entrar.
Usted tiene derecho a quedarse callado y a no firmar nada antes de hablar con un abogado.
Si un familiar fue detenido, pida ayuda a una organización local y anote su número de registro de extranjero. Sin ese número es mucho más difícil localizarlo.
Diario Migrante resume y analiza la cobertura de KCUR; los datos y las citas son de la nota original.